domingo, 26 de marzo de 2017

Echo de menos tantas cosas, y otras no tanto. Sobre todo oportunidades perdidas para hacer cosas que nunca hice, y corregir las que sí. Hoy, es uno de esos días en que todo cuanto quisiera de mi existencia es borrarla para siempre y no dejar ni rastro de que alguna vez alguien fui. Echo de menos días con problemas, pero más sencillos, días en que la vida no tenía tantas dudas y el mundo parecía luminoso, abierto, y lleno de posibilidades. Hoy, el mundo sigue siendo el mismo pero no para mí, y el problema es ése:

que en realidad el mundo siempre ha sido el mismo.

1 comentario:

Milene Cristina dijo...

Passando pra dizer, que sempre estou a olhar os seus escritos, compartilho de algumas palavras deste texto em especial. Abraços