domingo, 17 de julio de 2016

Rabieta

No hay horizonte firme.
No hay respuesta sensata, ni gente buena.
No hay sueños que merezcan la pena.
No hay nada bueno que pensar,
y demasiada mierda que no se dice.
No hay nada que no sea apestoso barro,
intenciones que se pudren
a las primeras palabras cruzadas.
Todo es nulo y vacío,
y nada sabe a sabor.
Todo lo que es bueno no tiene valor,
y sólo importan las cosas sin importancia.
Nadie me dará la razón, aunque la tenga;
por mucho que quiera, nunca tendré razón.
Niño cansado de jugar a ser adulto,
pero tiene que ser adulto
porque ya no puede ser un niño.
No ve lugar en su mundo,
piensa que no tiene sentido estar vivo.
Todo muy grande y muy rápido,
se ahoga antes de tocar el vaso de agua.
¿Te gustaría morir?
A veces sí, pero sólo para llamar la atención.
Esa es la parte mala de la muerte:

no puedes ver lo que dejas detrás después.

1 comentario:

Milene Cristina dijo...

Há momentos em nós vazios, há a pressa, a inércia. Mas em tudo há frutos , e onde não mais parecíamos nos encontrar lá então nos reconhecemos e renascemos. Um abraço Fénix.