lunes, 2 de marzo de 2015

¿Dónde están las estrellas?
Demasiado lejos.
Como un camino que nunca llega.
Como una distancia que sabe a negro.
Como un eco, y nada más.
A la distancia de una mano,
como sueños que parecen estar cerca.
Campanas que nunca sonarán.
Al otro lado,
un cristal que separa dos arroyos,
y dedos tristes contra otros.
Gesto de adiós,
y muchas preguntas.
Frío.
Angustia.
El miedo tiene el sabor del por qué.
Una palmada y un acorde
y lágrimas que no llegan a caer.
Cómo pesa aquéllo que no tiene cuerpo.
Necesito que Dios oiga mi voz,
pero no quiero dirigirle mis plegarias.

3 comentarios:

Fábio Murilo dijo...

Tudo deve ter um porque, uma explicação, um senão, deve carregar um germe de um principio criador. Se Deus não existisse precisaria ser inventado.

Anna Genovés dijo...

Amigo, Dios nos abandonó hace mucho tiempo... ¿o no? Me gustó. Un abrazo

Amando García Nuño dijo...

Pues, por ejemplo, Alfa Centauro está a 4,36 años/luz, unos 41,3 billones de kilómetros, pie más, pie menos.
Eso sí que acojona, y no la in-existencia de dios.
Abrazos, siempre