jueves, 21 de enero de 2016

Un mundo moderno

Un atropello sin boca que muere hacia alguna parte que no es.
En ese recorrido fugaz carente de sentido
mi ánimo se encuentra todo lo opuesto a lo que es vivo.
Por arriba y abajo, de izquierda a derecha,
las luces llenas te ciegan más que la oscuridad,
y las palabras no te dejan llegar su propio sonido.
Entrega, entrega, entrega,
dilapida,
préstame tus ojos,
dame tus oídos y tu cabeza,
entrégame tu olfato y tu tacto,
tribútame todos y cada uno de tus sentidos.
Haz, haz, haz, haz cosas.
Si al no elegir sentiste que no estabas lleno es porque no elegiste.
Al contemplar tanto que ha sido creado hoy veo una montaña carente de explicación.
Todo aquello que me complace parece vano.
Exhalar aire es la reacción biológica más necesaria.
Entonces viene el rechazo,
pero dura dos segundos mi máscara, y ante mí flota una risa leve.
Será breve, pero hoy estoy cansado.
Simplemente es demasiado,
y se te cae encima.

martes, 13 de octubre de 2015

...

¿Quién me llama? Ah, eres tú. Ahí abajo se está bien, deja que te acompañe. Me siento reconfortado bajo el peso de las piedras. Cuando me hayan pisado hasta desfallecer descubriré que fui yo mismo. A rastras me colocaré en posición para poder destruirme mejor. Te agradezco que seas tan solícito a la hora de ser enemigo. Gracias por el miedo y por la angustia. Gracias por las noches sin dormir, por el desprecio que con tanto ahínco se merece mi espejo. Sin ti jamás podría hacer de mi vida un triste circo con payasos que no hacen reír y magos que no pueden engañar (no al menos a sí mismos). Si no fuera por ti jamás pensaría que merecería la pena hacer aquéllo que no pienso mencionar (nunca se sabe quién puede estar mirando). Y ahora me daré mi último castigo negándome mi compadecimiento complaciente. Es hora de desterrarse hacia el silencio y recolectar el placer oculto de la espera.

domingo, 17 de mayo de 2015

He pensado que...

¿Conocéis esa sensación?

Es como si hasta ahora te hubieras estado leyendo el libro de instrucciones de tu vida (y de la vida), creyendo que lo entendías. Y de pronto te hubiesen arrojado sin previo aviso (o con avisos que no veías) a la vida. Y te hubieses dado cuenta ahí de que no habías entendido nada. Y que por eso ahora nunca sabes lo que pasa. Y nunca sabes qué hacer.

lunes, 2 de marzo de 2015

. (1)

¿Dónde están las estrellas?
Demasiado lejos.
Como un camino que nunca llega.
Como una distancia que sabe a negro.
Como un eco, y nada más.
A la distancia de una mano,

domingo, 18 de enero de 2015

Rajmáninov a través de Rubinstein

Esta pieza es maravillosa <3

sábado, 25 de octubre de 2014

Mañana

Me desperté sin las gallinas
en un día tan excepcional como otro cualquiera.
Experimenté el sabor de la mañana
en una mandarina fría
que no parecía querer dar su brazo a torcer.
Presa de mi habitual decisión

domingo, 15 de junio de 2014

Celos

Su color es el verde,
fantasmal, pálido y feo.
Pútrido. Hinchado,
De dedos muertos nauseabundos,
de garras rotas, de sonrisas quebradas.
Se arrastran entre los cadáveres que dejaste atrás de ti mismo,

martes, 6 de mayo de 2014

El pájaro

Un pájaro en rama posó,
picando aquí y allá, sin prisa.
Miró de reojo, como buscando algo,
pero ni abrió pico ni dijo palabra.
Pareció que nada quería,
pero allí siguió, como esperando.
El hombre se acercó,
dijo, "Mal presagio",
se le torció el gesto.
El pájaro no dijo nada.
Miró el hombre alrededor.
Algo le inquietaba.

sábado, 3 de mayo de 2014

¡¡¡Hola, mundo!!! ¡¡¡Responde!!!

Pero el mundo no respondió. Se quedó allí, en silencio, con el rostro velado, ocultando una sonrisa. O guardando, veleidoso, su titánica indiferencia. El joven tronó, nuevamente, suplicante como un rayo. Pero de nada le sirvió su voz potente, bramido iracundo del océano elevado al cielo. La respuesta del universo no fue menos contundente. Mas su respuesta no llegó como rugido celeste descendiendo de las nubes. Fue como un silencio ominoso. Profundo. Vasto como una montaña.

El joven continuó allí. Al pie de las estrellas, clamando a los vientos por una respuesta.

El joven lloró. Sus lágrimas fueron la simiente de la lluvia. Las gotas de su tristeza cubrieron el mundo en un abrazo amargo. La nieve pálida cubrió los sueños de los hombres. La desesperanza germinó con un tronco preñado de dolor. Retorcido y doblegado, como un abrojo marchito, fue rejuveneciendiendo a medida que aumentaba la oscuridad en el mundo. Hasta los dioses temieron, contemplando horrorizados desde sus lechos etéreos. Gimieron las tierras. Gritaron los ríos. Un fuego frío prendió como un alud. Pero todo fue en vano. Nada conmovió la odiosa inamovilidad del mundo cruel. Extendió su risa callada cual manto agónico, ahogando gargantas que no pudieron llorar.

El joven continuó llamando a las puertas del cosmos, dando aldabonazos entre alaridos de tormenta. Ardía en llanto. Soplaban los vientos. Retumbaron en el aire los golpes cual campanadas pétreas. Uno tras otro, no cejaron de engendrarse hasta el infinito en el vacío huracán. Pero todo fue inútil. Ningún portero vino a recibirle. Nadie pareció prestar atención a su solitaria desgracia. Nadie. Por la eternidad esperó, allí solo. Y nadie respondió a su plegaria.

Nadie.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Primera despedida

Hace un par de semanas se murió una de mis abuelas. La madre de mi padre.

Últimamente he estado muy ocupado, y el poco tiempo libre del que he dispuesto no he tenido ganas de dedicárselo a blogger. Por eso tengo abandonado mi propio blog y los de aquéllas personas a las que sigo. Pero por sugerencia de mi padre, y ya que hoy me he acordado de este tema, creo que lo mínimo que puedo hacer, ya que no pude estar en su funeral, es escribirle algo y dedicarle una entrada.