sábado, 9 de marzo de 2013

El atlas de las nubes

Acabo de ver una película increíble.

Así empezará mi entrada. He visto hoy, entres las 00.00 y las 3.00 de la mañana, más o menos, una de esas películas que te hacen salir del cine pensando que vale la pena vivir para ver maravillas como ésa.

La velada ha sido fantástica. He ido con dos amigos a comer a un Muerde la pasta (buffet libre nada desdeñable por 12 euros, es que es más caro de noche) y después nos hemos metido en el cine pagando la
friolera de 7'90 euros. Con el carnet universitario han sido 6'10. Si no hubiera sido por el descuento, no habríamos pagado. Y menos mal que lo hicimos. Los 6'10 euros mejor invertidos de toda la semana.

Es una de esas películas que te hacen reflexionar sobre el sentido de la vida, sobre la esencia del ser humano y sobre la existencia en este mundo. Quizás exagero un poco, desde luego, embelesado e hipnotizado por el mágico hechizo que me ha obnubilado durante tres horas, pero lo cierto es que me siento así. No es que con la película haya "aprendido" algo nuevo, ni que me haya hecho ver desde otro punto de vista una realidad que antes conocía, ni siquiera me ha hecho pensar más profundamente en algún aspecto de mi mundo sobre el que no hubiera dado ya muchas vueltas... pero es una de esas películas que, tras verlas, sientes que de ellas has sacado una valiosa lección, un "algo" muy importante, aunque no sepas jamás decir lo que es. Supongo que es porque, cuando ves algo hermoso, sientes que ha merecido la pena contemplarlo, aunque solamente por el hecho de consumar ese acto. Aunque no te aporte nada más. Como si el mero hecho de hacerte recordar lo que ya conoces sea lo que vale la pena, porque nunca te cansas de meditar sobre ello. Porque también es importante. Tal es la belleza del arte.

No tengo palabras ahora mismo para narrar la película (¡ni ganas, que es muy tarde! xD). Por otra parte, no podría aportaros mucha claridad, porque no recuerdo los nombres de todos los personajes, o no sé escribirlos (hay algunos coreanos), y aunque pudiese buscarlos en internet tampoco quiero destriparos la peli, porque os animo encarecidamente a ir a verla al cine. Estoy seguro de que muchos de los que se pasan por aquí no se sentirán decepcionados (bueno, Montse, creo que a tí no te llamaría mucho la atención, xD, mi triste destino es que las películas que me apasionan no te llamen mucho... ni a mi muchas de las tuyas). No obstante, os voy a dar algunas directrices para que os animéis a verla.

La película es una desbordante obra de imaginación. Combina la friolera de seis historias diferentes con diversos personajes y en distintas épocas interrelacionados todos ellos por un hilo conductor que a veces no es más que una marca en la piel, un botón brillante o una melodía lejana. Una idea, una emoción, una misión o un antepasado (si no entendí mal): una persona, una película, una carta llena de palabras... Diferentes vidas y diferentes vivencias llevadas a la gran pantalla con un elenco de actores de primera categoría que desempeñan papeles muy diferentes (gran reciclaje, todo un ejemplo de amortización en un tiempo de crisis, xD), bordando todos y cada uno por dispares que sean y que a pesar de repetirse consiguen crear una sensación de cercanía, familiaridad y calor con el espectador que creo que se hubiese perdido si para cada personaje distinto hubiesen usado una cara distinta. De esa forma, el canal de comunicación entre las diferentes partes de la narración es doble: por una parte mediante el argumento que se nos cuenta y por otra parte mediante las personas que aparecen en pantalla. Un recurso de mensaje y un recurso visual.

Visual es otro de los apartados grandes de la película. Paisajes naturales de una belleza fascinante, increíbles entornos futuristas en ciudades imposibles que quitan el aliento, efectos digitales que pese a ser un poco coloridos de más no dejan de conformar un agradable collage a la vista, aterradores maquillajes de caníbales inhumanos y extravagantes personajes sacados de Alicia en el País de las Maravillas. Acompañados, cómo no, de una maravillosa y deslumbrante composición musical. Y no podía ser menos, pues la música es también una de las partes fundamentales de una de las historias.

Una película sobrecogedora, de las que hacen época, que combina la acción más impactante y desbordante con la comedia más divertida (enormísimas carcajadas, por Zeus), la amistad más fiel y el romance más tierno, repleta de personajes malvados, entrañables, carismáticos, divertidos, heroicos, enternecedores... Una película para ver, para disfrutar, y para volver a contemplarla, una y otra vez, porque es de esas películas de las que puedes sacar más y más lecturas a cada visionado que haces. Yo he sacado muchas lecturas, muchas teorías, he visto muchos guiños a momentos históricos y a temas que ahora mismo están de actualidad, pero estoy convencido de que la próxima vez que la vea (porque volveré a hacerlo, quién sabe si incluso en el cine, xD, os juro que pagaría de nuevo) seguiré extrayendo de ella más y más cosas.

Una película que te hace sentir.

Y cómo no, a una magistral película no podía corresponderle sino un final sencillo y hermoso. Después de haberse iniciado el film con una suerte de prolepsis acelerada que nos pone la miel en los labios adelatándonos algunas de las cosas que ocurrirán pero sin darnos apenas pistas de qué es lo que realmente va a pasar, la película finaliza con las palabras de un viejo cuentacuentos que da una estructura cerrada y circular (más de lo que pensáis, a ver quién pilla el chiste en cuanto vea la peli), de las que tanto adoro, a toda la trama, dándole un sentido pleno y haciendo que un espectador como yo se sienta totalmente conmovido, maravillado y satisfecho.

Y el nombre de esta obra maestra, por si no lo habéis notado en el título de la entrada, es El atlas de las nubes, de Tom Tykwer y los hermanos Wachowski. Una película que, por Zeus, por Atenea, y por todos los dioses del Olimpo, rogaría encarecidamente que fueseis a ver. Quizás no os parezca tan gran cosa como a mí, pero qué queréis... es que a mí me encantan este tipo de películas.

A ver, la película tiene sus puntos flacos, y sus detallitos que son mejorables, y tal, pero a eso dedicaré una entrada ya cuando vuelva a verla y tenga tiempo para reflexionar y presentárosla de un modo más organizado (aparte de que ahora estoy demasiado fascinado por ella, xD). Esto no será hasta dentro de mucho tiempo, cuando me la pueda bajar en buena calidad a través de la red, jejeje (jódete, Sinde).

La única "decepción" que me ha aportado la película es saber, al llegar a casa, que está basada en la novela homónima de David Mitchell, con lo cual no es una idea original (y hay críticas muy duras a la película en diversos periódicos que hacen pensar que el film no está a la altura del libro). Y, ahora que lo escribo, el nombre de este escritor me suena mucho. Quizás sea una novela harto conocida, un referente de la literatura universal. En tal caso, peco de inculto e ignorante por no haberla leído ni conocerla hasta ahora (aunque si lo pienso, sí que me sonaba de antes, aunque quizás sean imaginaciones mías). En fin, qué le queréis. Soy un chico humilde... =P

P.S. Por otra parte, antes de la película he contemplado algo más que es muy interesante: el trailer de un film sobre El gran Gatsby, novela de Scott Fitzgerald que no he leído, pero que algún día (lejano xD) pienso leer, ya que despertó mi curiosidad al ser mencionada como gran obra en Tokio Blues (originalmente Norwegian Wood, llamada así por la canción de The Beatles pero cambiada en la traducción por problemas de copyright), de Haruki Murakami, una novela que recomiendo (todo Murakami es recomendable, según tengo entendido, pero Tokio Blues sí la he leído y puedo garantizarlo xD).

Y... nada más. ¡Disfrutad! =)

6 comentarios:

Anna Genovés dijo...

Creo que tu entrada debería ser la promoción del film, que no he visto ni creo que veo...

1- Se ve lo que Matrix nos cede -no hay para más.
2- Lo que supone que el xD no existe. Por suerte, hace años -era rica (pensando en la economía actualidad)- y viajé a Euro Disney, donde lo vi por adelantado. Eso que me llevo para el cuerpo porque ahora no tengo ni para pipas.
3- Mi escposo, prefiere otro tipo de pelis...

Yo, la vería -con los ojos cerrados- ya. Digo, con los párpados muy pero que muy abiertos.

¡A ver si tengo suerte! Saludos, Ann@

Mital Riumo dijo...

Jo, viendo tu comentario y tu fascinación... Lo mismo termino arrepintiéndo, pero qué más da: ¿quieres que la vayamos a ver estas vacaciones de primavera? Eso sí, luego leeré la novela y echaré pestes sobre ella =P Igual parte de mir eticencia tiene que ver con el hecho de que no he leído nada bueno sobre los hermanos Wachowski, pero bueno; la experiencia genera opiniones mejor fundamentadas.

Sobre lo de que te suena, has dicho que el autor es Devid Mitchel, ¿no? Mismo apellido que la autora de Lo que el viento se llevó. ¿Tendrá algo que ver?

carnet manipulador de alimentos dijo...

Lo de 'Atlas de las Nubes' se me escapa completamente de las entendederas. Está bien ser ambicioso, en el sentido de pretender, pero si sólo se queda en eso, pues claro, tenemos lo de pretencioso. Es un desastre cinematográfico. No sé qué tendrían en la cabeza Tom Twyker y los Wachoski, pero esta historia de tintes 'cuánticos' no se coge por ningún lado: larga, tediosa, las historias al rato no interesan nada, infantiles... Uf, es que no tengo adjetivos. Tres horas, casi me puse por obligación acabarla, soportar esta tortura, era tal mi incredulidad. Y es que evidentemente había dinero, grandes actores, no sé de qué guión, sobre el famoso libro, partirían para acabar dándonos estos resultados. Indescriptible. Un saludo!!!

Fénix dijo...

Es una lástima leer opiniones así ú.ù Yo creo que es una gran película. Pero gracias por la opinión ^^

Amando García Nuño dijo...

La controversia aparecida en este blog es reflejo de todas las que la peli ha provocado en la red. Entre los sublime y lo pretencioso, moviéndose por el alambre. Un aliciente más para verla.
Verela y comentarela... Abrazos

Hellen Hosseini dijo...

Atualiza logo esse blog, e quero teu Facebook. :)