jueves, 7 de marzo de 2013

¡Ciclo poético! Hoy: "Dame"

Pues eso, un poema de joven amor temprano, apasionado, todavía fogoso, aún no atemperado por el cariño y la confianza de la relación duradera.

Disfrutadlo =D




Dame


Desesperado.
Así me encuentro.
Ni palabras que decir vienen a mis labios,
porque sólo quiero para mis labios los tuyos.
Sólo quiero para mi necesidad la tuya.
Sólo quiero para tu cuerpo el mío.
Dame calor. Dame vida. Deja que huela la pasión en tu pelo.
Demasiados segundos pasan sin tenerte a mi lado.
Calma mi hambre. Dame tu piel. Muerde la mía.
Suspira en mi oído.
Obsesióname. Envenéname. Hazme sentir que sólo existes tú
en este reducido y agobiante rincón de mi memoria.
Hazme jugar. Esquívame. Rétame.
Mírame a los ojos hasta que se te gasten las pupilas.
Estoy solo, y me vuelvo loco. Cúrame con tus manos traviesas.
Dame tu droga para mi dolor. Que gotee de tus labios blandos.
Haz más profunda tu lengua. Haz más nebuloso mi mundo.
Dame niebla para correr cortinas. Dame oscuridad para cubrir con las mantas.
Dame ponzoña para embotar mis sentidos. Diluye la realidad como jarabe en agua.
Reina oscura de mi conciencia y mis noches.
Dueña y señora de mis sueños y mis albas.
Dame el poder que sólo tú posees para hacer eterno el instante.
Dame agua en tu boca. Prueba el miedo en la mía.
Sueña que sueño que eres una gata malvada.
Deja que queme tu nombre infinito en mi lengua.
Deja que te susurre poemas robados a la oreja,
y que imagine que tu risa es más dulce que azúcar.
Deja. Dame. Déjame tenerte. Déjame darte.
Extingue todo lo demás.
 

9 comentarios:

Amando García Nuño dijo...

Dame, deja... Apasionado, todavía fogoso, aún no atemperado por la costra oxidada del desamor. Como decía el tipo aquel del torpe aliño indumentario, los amoríos de ayer/yo ya los tengo olvidados/si fueron alguna vez.
Pero está bien, dame, deja...
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Brillante...despierta cosas que a veces no se sabe ni que existen.
Casi se me olvida la parte mala.
Espero la segunda entrega del ciclo.

Luis Heras dijo...

Estupendo poema. Dejo aquí mi admiración hacia tu obra, sé que estará a buen recaudo.
Dame, deja... tú y yo

¡Un saludo!

Mital Riumo dijo...

Cambiaste el final, ¿cierto? Recordaba un par de versos más, algo distinto... Pero bueno, no importa. Recuerdo que no te gustaba el final, así que asumo que el cambio obedece a una corrección realizada para empezar este "ciclo poético".

Por lo demás, lo cierto es que me da cierta vergüenza leer ahora el poema. O llámalo timidez, si quieres. Es tan directo, tan atrevido, que impresiona.

¡Nya!

Fénix dijo...

Sí, cambié el final. Y no lo hubiera subido de no haberme posicionado en una actitud "distante". Lo miré con los ojos de quien no lo ha escrito y dije "pese a todo, me parece bueno". Por eso no me causó incomodidad.

Mital Riumo dijo...

Sniff. Qué frío eres. A mí me resulta incómodo porque me parece muy íntimo, pero me sentiría así con cualquier otro autor. ¿No es esa la intención de la obra?

Fénix dijo...

No sé... ._.

Anna Genovés dijo...

Fénix,

Dame más lengua enjugada porque ha sesgado mi memoria para fundirse en la tuya.

Es muy bueno. Sinceramente, creo que deberías explotar esta fase y adentrarte en las profundidades de tu boca.

Un abrazo, Ann@

María del Mar dijo...

Genial... frío, pero pasional.

Saludos