lunes, 24 de diciembre de 2012

¡Felices farsas navideñas!

Tengo entendido que Ratzinger,  más conocido como nuestro decimosexto Benedictus, publicó hace poco una obra en la que, entre otras cosas, aclaraba algunas cuestiones erróneas del credo religioso, como lo del buey ya la mula, que no estaban, y todo eso. Ignoro si en esas publicaciones hacía referencia también al tremendo fake que supone la celebración de la Navidad en estas fechas, pero por si acaso no lo ha aclarado él, os lo voy a comunicar yo.

No es una broma. Hoy es 24 de diciembre, Nochebuena, y mañana es 25 de diciembre, Navidad, fecha en
que se conmemora el presunto nacimiento de Jesús Cristo. Lo cual es... mentira. Una mentira que, a fuerza de haber sido repetida tantas veces, se ha convertido en realidad, como dice la frase.
En realidad se trata de un cúmulo de confusiones y de sincretismos religiosos, tampoco creais que esto en su origen fue hecho a mala fe (y no pretendo ser irónico). Ahora mismo no tengo una Biblia a mano, así que no puedo citar directamente, pero puedo dejaros aquí el link de un artículo que explica perfectamente estas cuestiones, y lo bueno es que en las notas finales aparecen las referencias correspondientes para quien quiera corroborar esta información por sí mismo:

http://es.144000.net/articulos/la_fecha_de_nacimiento_de_jesus_el_cristo.htm

Si leéis el artículo podréis comprobar que no solamente está mal el día, sino también el año. ¡No vivimos en el 2012, amigos, vivimos en el 2008! Seguro que por eso no se ha acabado el mundo el día 21. Los mayas aún tienen su oportunidad. Para aquéllos que queríais que la vida de este planeta expirase, no perdáis todavía la esperanza.

Por lo tanto, sí, las navidades son una farsa (una muy lucrativa), y por eso es que os deseo a todos unas felices farsas. No es que pretenda reírme del espíritu navideño ni menoscabar la importancia de su significado en sí. La generosidad, el estar con la familia, la unión, la armonía... todo ello es muy importante, y como nadie puede mantener esa mentalidad durante todos los días del año (que sería lo ideal), es bueno elegir una fecha especial en la que potenciar este sentimiento y recordarnos a todos que a veces no somos tan mala gente. Lo único que pretendo con esta entrada es permanecer fiel a la verdad, al menos durante cinco minutos. Después me iré a cenar a casa de mi abuela y le desearé una feliz Nochebuena a todo el mundo, pero en este espacio personal diré que celebrar estas fiestas es una mentira, aunque sea más o menos inofensiva.

¡Cuidaos mucho y lo dicho, felices farsas!

3 comentarios:

Luis Heras dijo...

¡Feliz Navidad! ¡Yo con la mula y el buey, por supuesto!

Anna Genovés dijo...

¡Me gusta! De tonto ni un pelo. Primero lo de la fecha... Existen muchos calendarios.

Segundo, el Vaticano podía permanecer calladitos por esas personas que, a fuerza de repetición, de verdad creen en las navidades.

¿A santo de qué viene el marear la perdiz,a estas alturas? Cuando la fumata blanca lo proclamaron Papa, creía que era un hombre muy ilustrado. Ahora creo -con el perdón- que chochea.

En fin, que a los millones de personas que son amantes de la unión familiar -no es mi caso- los ha hecho polvo.

¡Felices finales de farsa! Fiu, fiuuuuu!!! ¡Buen artículo!

¡Pásalo bien en 2013! Ann@

Ricardo Miñana dijo...

Igualmente para ti tambien,
buen fin de semana y feliz año.
un saludo.