jueves, 29 de noviembre de 2012

League of Legends!!


Si alguno de vosotros se ha leído la entrada de los sueños estrambóticos sabrá que soy un devoto jugador
de este MOBA (Multiplayer Online Battle Arena), en esencia, un videojuego online altamente adictivo. No juego todo lo que quisiera porque en la vida hay que hacer más cosas, que si no...


Bueno, pues el caso es que si alguno de vosotros cree que esta entrada es para hablar del LoL, está equivocado. En realidad su finalidad es simple y llanamente vanagloriarme de un acontecimiento de la semana pasada. O al menos ésa era mi intención. Pero ya que estamos, os explicaré un poquito la dinámica del juego, por si a alguno de vosotros le interesa.

Para empezar, hay que resaltar que League of Legends es un juego completamente gratuito. Puedes gastarte dinero en él para conseguir mejoras, aspectos, o hacerte más rápido con campeones, runas, etc., pero es algo totalmente opcional. A través de partidas sucesivas el jugador adquiere Puntos de Influencia que puede canjear en la tienda por los items de su elección (ganas una mierda de puntos, pero el caso es que puedes jugar totalmente gratis forever and ever). Para poder jugar no hacen falta más que un ordenador medianamente aceptable (no tiene que ser muy bueno) y una conexión más o menos decente a Internet. El jugador asume el papel de un invocador que debe luchar en los Campos de la Justicia de Valoran. ¿Y qué es lo que invocas? Campeones. Una serie de personajes singulares con habilidades increíbles que se unen a la Liga de Leyendas por cualesquiera que sean sus motivos y se prestan a ser utilizados como herramientas de guerra por un titiritero desconocido. Así, campeones de Noxus, Demacia, Freljord y de otros lugares de Valoran compiten en una lucha sin tregua que no tiene fin... porque sus cuerpos resucitan incesantemente. Este punto de la premisa del juego es bastante absurda, lo sé. Al final, todo viene a ser una especie de juegos de gladiadores en los que el divertimento del invocador es la única justificación. Pero... ¡esto es un videojuego, gente! ¡No tiene que tener sentido, tiene que entretener! Y vive Zeus que engancha jodidamente. Hay decenas y decenas de campeones en League of Legends, y cada semana sale uno nuevo. Para tenerlos en propiedad y jugar con ellos cuando quieras hay que comprarlos en la tienda, pero para aquél que no tenga suficientes Puntos de Influencia y no quiera gastarse dinero hay un número determinado de campeones gratuitos con los que se puede jugar y que van rotando cada semana, garantizando la variedad en el juego.

El sistema de juego es más o menos el siguiente, al menos en el modo clásico: se forman dos equipos de cinco contra cinco que jugarán en el escenario conocido como La Grieta del Invocador, un mapa dividido en dos áreas comunicadas por tres calles. Cada equipo posee dos torres en cada calle, además de tres torres más que protegen su base, tres inhibidores protegidos por éstas, un nexo protegido por otras dos últimas torres y una fuente con un viejecito que vende cosas. Los inhibidores son máquinas que impiden que el nexo enemigo genere "superdúbditos" en la calle correspondiente a ese inhibidor. Las torres disparan a los súbditos y campeones enemigos. El nexo genera súbditos que avanzan automáticamente por las calles hacia la base enemiga atacando automáticamente a todo lo que ven (y no los puedes controlar) y es la clave de la victoria, pues la partida termina cuando el nexo enemigo es destruido. Y la fuente es donde resucitan los campeones muertos (al cabo de un cierto tiempo), y el viejecito que vende cosas... bueno, te vende objetos que puedes utilizar durante la partida.

La dinámica es simple: los cinco campeones deben llegar al nexo enemigo y destruirlo, para lo cual tendrán que destruir las torres y los inhibidores que hay en el camino. Para ello deben derrotar también a los campeones enemigos, que tratarán de impedirlo. Para ganar nivel y oro con el que comprar objetos, armas y armaduras los héroes deben asesinar a los súbditos y campeones contrarios, que proveen de experiencia y dinero, y a mayores tienen también pueden derrotar a los monstruos de la jungla (bichos salvajes que se encuentran en las zonas del mapa cubiertas por la niebla de guerra). Algunos de los monstruos de la jungla, además, otorgan diversas bonificaciones temproales al ser asesinados (regeneración de Maná, daño de ataque, etc.). Por supuesto, existen otras modalidades de juego en que el sistema cambia ligera o sustancialmente, como jugar en el Bosque Retorcido o jugar una partida de Dominion. Pero éso es ya otra historia...

Pues bien, ahora es cuando doy a conocer el motivo original que da vida a esta entrada: me enorgullezco de anunciar que hace una semana llevé a cabo mi primer Asesinato Cuádruple (Quadra Kill en inglés). Es fácil suponer de qué se trata, ¿no? Cuando asesinas a dos campeones enemigos en un corto período de tiempo se considera que has llevado a cabo un asesinato doble. Si son tres, es triple. Si son cuatro, es cuádruple. Si te cargas a TODO el equipo rival en cuestión de segundos, es quíntuple, y además, te apuntas Un Tanto (Ace, significa que todo el equipo rival está muerto en ese momento; evidentemente, un Penta Kill equivale automáticamente a un Ace). El caso es que, aunque sean hazañas difíciles, no son imposibles, y para mí, un jugador de nivel 19 (de un máximo de 30, y la semana pasada, cuando esto ocurrió, era nivel 18) más o menos normal, ni muy bueno ni muy malo, conseguir un Quadra es un orgullo. Además, hice una partida buenísima. Llevé a cabo la friolera de 32 asesinatos, muriendo yo solamente 8 ó 10 veces (no lo recuerdo muy bien), y realizando varias ayudas (asistencias a compañeros de equipo en asesinatos). Morir entre ocho y diez veces es bastante, a decir verdad, pero hay que considerar que el balance fue muy positivo, y además, la partida fue larga, y eso también hay que tenerlo en cuenta. Pero lo más divertido es que uno de los invocadores enemigos también se estrenaba en el Asesinato Cuádruple aquel día.


Éste es Ezreal, un campeón de League of Legends, y el héroe escogido por el invocador que se apuntó el Quadra Kill del equipo contrario. Debo decir que yo fui el superviviente del mío. Es una sensación extraña saber que estás tú solo en el campo a la espera de que resuciten tus compañeros. El caso es que este muchacho (o muchacha) escribió en el chat de equipo el siguiente mensaje, dirigiéndolo a todos los jugadores: "lol, my first quadra kill, thanks :D". Cuando al cabo de un rato yo emulé su proeza, hice básicamente lo mismo. Fue algo divertido. Este rival, por cierto, me cayó bien, y le di honor tras la partida. Y de hecho, le felicité cuando me asesinó por sorpresa con su habilidad definitiva, alcanzándome en mi base, donde teóricamente debía de estar a salvo. Pero es que la ultimate de Ezreal es así. Dispara una onda de energía que llega a cualquier parte del campo. Yo tenía poca vida, y me pilló en bragas, bien pillado.

He aquí al maravilloso campeón con el que protagonicé mi primer, y espero que no último, Asesinato Cuádruple. Dicen que es un "héroe para noobs", pero, incluso a niveles altos, si lo llevas bien y el equipo enemigo no es muy pro, puede ser absolutamente destructivo:


Damas y caballeros, les presento al samurai griego (ya que procede de la Isla de Jonia): el Maestro Yi. Su arma es la espada, su estilo marcial, el Wuju. Y mete unas hostias como panes. Puede ser AD o AP (aunque parezca mentira).


¿Queréis saber lo más divertido? Mi equipo perdió la partida. Y eso que ninguno de nosotros lo hizo especialmente mal. Tampoco puedo decir que los del equipo contrario fuesen unos genios. Su Malphite era bastante decente, pero su Doctor Mundo era más bien malillo, y en fin, estábamos muy igualados. Pero ellos aprovecharon mejor nuestros fallos, vacíos y sus oportunidades. Así es la vida.

Así es League of Legends.

Pero de todas formas quedé muy satisfecho con la partida y felicité a todo el mundo al terminar, dando honor tanto a mis compañeros de equipo como a mis rivales. Fue un hermoso día.

2 comentarios:

Anna Genovés dijo...

Casi me convences... Pero, va a ser que no: sólo me falta ponerme un vídeo juego, porque entonces, no saldría de casa.

Pásalo bien, Ann@

Bastida dijo...

Es interesante, la verdad.

Me dan ganas de probarlo pero la verdad es que no debería.

Muy buen reflejo del juego.